Qué programa de facturación elegir para cumplir Verifactu
Puntos clave
- El RDL 15/2025 dejó el calendario cerrado: sociedades desde el 1 de enero de 2027, autónomos desde el 1 de julio. No habrá tercera prórroga.
- La AEAT no certifica programas: el único aval legal es la declaración responsable que firma cada fabricante. Pedidla siempre antes de pagar.
- Elegir por perfil gana a elegir por ranking: Quipu si presentas tus impuestos, Billin si los presenta tu gestoría, Sage o a3factura si mandas los libros fuera, Holded si gestionas con equipo propio.
- Cumplir no exige gastar: la app de la AEAT y el plan gratuito de Cegid Contasimple cuestan 0 €, y Billin ofrece facturas sin límite desde 6,60 €/mes.
- Los topes de documentos son la trampa más habitual: 250 anuales en Holded Plus, 500 en Contasimple Profesional y 300 en Sage Active Starter — y las rectificativas también cuentan.
- Antes de confiar tu facturación a la app de la AEAT, asume su candado: los registros no salen de ahí, no controla cobros y no admite tickets simplificados.
En esta guía
- Lo imprescindible de la norma (dos minutos, prometido)
- Las tres preguntas que hacen el 80% del trabajo
- Camino 1: autónomo que se lo gestiona todo
- Camino 2: pyme que delega los libros en una asesoría
- Camino 3: pyme con equipo administrativo propio
- Los nueve precios en una pantalla (julio de 2026)
- La letra pequeña que más cara sale
¿Tienes ya decidido con qué programa facturarás cuando Verifactu te alcance? Si acabas de encogerte de hombros, sigue leyendo, porque el margen se acorta: las sociedades tienen fecha tope el 1 de enero de 2027; a los autónomos les queda un poco más de margen, hasta el 1 de julio de 2027. Y facturar más allá de esas fechas con un sistema que incumpla puede suponer una sanción de 50.000 € por ejercicio. Sí, aunque no hayas escondido nada.
Esta guía no es otro ranking del uno al nueve. Ya hay demasiados, y casi todos acaban recomendando lo mismo a todo el mundo. Lo que te propongo es un árbol de decisión: primero localizas tu perfil — autónomo que se lo gestiona todo, pyme que delega en una asesoría externa o pyme con administración propia — y luego comparas únicamente las dos o tres opciones con sentido para ti. He recopilado las tarifas de nueve herramientas directamente de la web de cada fabricante, comprobadas a principios de julio de 2026.
¿Por qué tanta insistencia con el perfil? Porque el mejor programa para un diseñador freelance con quince clientes es una compra absurda para una distribuidora con almacén y tres administrativos. El software no es bueno ni malo en abstracto: encaja o no encaja con tu forma de trabajar.
Cómo se ha hecho esta guía: tarifas contrastadas en la web oficial de cada fabricante durante la primera semana de julio de 2026, en euros y sin IVA salvo indicación. La parte normativa se apoya en el RD 1007/2023, la Orden HAC/1177/2024 y el RDL 15/2025, además de la documentación técnica publicada en la sede de la AEAT.
Lo imprescindible de la norma (dos minutos, prometido)
Verifactu nace del Real Decreto 1007/2023, con el detalle técnico en la Orden HAC/1177/2024. La norma no regula tus impuestos: regula el programa con el que emites facturas, lo que la ley llama sistema informático de facturación o SIF. Para ser legal, ese programa tiene que hacer cuatro cosas:
- Encadenar cada registro de facturación con el anterior mediante una huella criptográfica, de modo que borrar o retocar una factura deje rastro sí o sí
- Llevar un historial de eventos del propio software: emisiones, rectificaciones, exportaciones
- Estampar en cada factura un código QR — entre 30×30 y 40×40 mm, según la norma ISO/IEC 18004 — que cualquiera puede contrastar con Hacienda
- Trabajar en una de dos modalidades: remitir cada registro a la AEAT al momento (el llamado modo VERI*FACTU) o custodiarlos firmados en tu propio sistema, a disposición de una inspección
La primera modalidad es la que activan por defecto casi todas las plataformas en la nube, y la que yo elegiría sin pensarlo: si Hacienda ya tiene tus registros, tú custodias menos y las inspecciones se despachan antes.
¿Y las fechas? Se han movido dos veces — el plan original hablaba de julio de 2025 y el RD 254/2025 lo llevó a 2026 —, pero el Real Decreto-ley 15/2025, convalidado por el Congreso a mediados de diciembre de 2025, dejó el calendario blindado. Nadie en el sector espera una tercera prórroga.
Hay dos grupos que se libran. Uno: las empresas que ya informan factura a factura mediante el SII — grandes contribuyentes, grupos de IVA, inscritos en el REDEME. Dos: los negocios de territorio foral, porque País Vasco y Navarra tienen sus propios esquemas (TicketBAI y, en Bizkaia, Batuz). Todos los demás, dentro.
El palo, por si el calendario no bastara: el artículo 201 bis de la LGT (Ley General Tributaria) castiga con 50.000 € por ejercicio el uso de programas de facturación que incumplan los requisitos. No hace falta fraude; basta el programa inadecuado. A los fabricantes les reserva sanciones de hasta 150.000 €.
Las tres preguntas que hacen el 80% del trabajo
Antes de comparar tarifas, contesta esto. Tres preguntas, tres minutos, y habrás descartado seis o siete de las nueve opciones.
- ¿Quién presenta tus modelos fiscales? Si los presentas tú, un programa que calcule el 303 y el 130 en tiempo real te quita el susto del trimestre. Si los presenta tu gestoría, esa función es dinero tirado.
- ¿Cuántos documentos emites al año? Y ojo: rectificativas y presupuestos que acaban en factura también suman. Varios planes de entrada llevan topes que se agotan antes de acabar el ejercicio.
- ¿Vas a necesitar algo más que facturas dentro de dos años? Contabilidad completa, almacén, proyectos, tienda online. Migrar de plataforma con el histórico a cuestas siempre cuesta más que haber empezado con margen.
Con esas respuestas, ve directo a tu camino.
Camino 1: autónomo que se lo gestiona todo
Empiezo por el perfil más numeroso. Trabajas solo, emites entre un par de facturas y varias decenas al mes, y cada euro de gasto fijo te duele. Dentro de este camino hay tres bifurcaciones.
Si emites doce facturas al año o menos, no pagues nada. En serio. Tienes dos opciones a coste cero que cumplen la norma al completo. La primera es el plan gratuito de Cegid Contasimple, que incluye Verifactu y admite hasta 12 documentos anuales. Perfecto para quien factura un proyecto suelto cada trimestre. Y detrás está Cegid, un gigante europeo del software de gestión, así que las actualizaciones normativas llegarán solas. Si algún día necesitas más, su versión Profesional (10,95 €/mes con pago anual, 500 documentos y modelos fiscales incluidos) y la Ultimate (15,95 €/mes, sin tope de documentos) ofrecen un recorrido razonable.
La segunda opción gratuita es la aplicación de la propia AEAT, disponible en la sede electrónica desde octubre de 2025. Se entra con certificado digital, Cl@ve Móvil o DNI electrónico, y no pone límite de volumen: puedes emitir todas las facturas que quieras, para siempre, por 0 €. ¿Dónde está el truco? En todo lo que no hace:
- No emite tickets: cada factura exige un destinatario con nombre y NIF, así que el comercio de mostrador queda fuera
- No deja sacar los registros: si mañana te pasas a un programa comercial, tu histórico se queda dentro
- No sabe qué facturas has cobrado — el control de cobros lo llevarás tú, en una hoja aparte
- Cero automatización: ni facturas recurrentes, ni API, ni conexión con nada
- Los regímenes especiales de IVA (bienes usados, agencias de viaje, grupos) tienen vetado su uso
¿Mi consejo? Úsala si tus clientes son empresas identificadas y tienes claro que tu volumen no va a crecer. Si dudas, el candado de la exportación debería inclinarte hacia otra opción.
Si presentas tú los trimestrales, mi apuesta es Quipu, y el motivo es una sola función: el panel fiscal que va calculando el 303 y el 130 sobre la marcha, con cada factura que emites y cada gasto que subes. Llegar al trimestre sabiendo ya la cifra cambia la vida. Su plan Starter cuesta 168 €/año — sale a unos 14 € al mes, o 17 € si prefieres pagar mes a mes — con facturas sin límite y 30 escaneos de documentos mensuales incluidos.
¿Las pegas? La conexión con el banco arranca en el plan Solution (300 €/año) y la conciliación automática se reserva al Premium (588 €/año). Para un autónomo de servicios con una única cuenta, el Starter sobra. Y cuidado con los descuentos del 50% que Quipu saca cada dos por tres: calcula siempre con la tarifa completa, que es la que pagarás el segundo año.
Si tu gestoría presenta por ti, no pagues funciones fiscales que nunca abrirás. Billin, hoy dentro del grupo italiano TeamSystem, resuelve la ecuación con su plan Básico: 6,60 €/mes si pagas el año entero, 8 € en mensual. Y con una particularidad que ninguno de los grandes iguala a ese precio: ningún plan pone tope a facturas, presupuestos, albaranes ni rectificativas. Verifactu, Facturae y hasta TicketBAI vienen de serie. Los planes Pro (12,50 €/mes) e Ilimitado (20 €/mes) añaden recurrentes, captura de gastos y multiusuario — no más legalidad.
La contrapartida: Billin factura y poco más. Ni libros contables, ni cuenta de resultados, ni modelos. Si tu gestoría ya lleva todo eso, no es una carencia — es justo la pieza que faltaba en tu esquema.
¿Prefieres algo aún más sobrio? FacturaDirecta, empresa española con más de una década a sus espaldas, mantiene un plan gratuito de facturación básica con Verifactu incluido y tres versiones de pago: 10, 20 y 40 €/mes (Básico, Avanzado y Total, IVA aparte). Menos integraciones que nadie, cero ruido comercial y una trayectoria de precios estables que en este mercado vale oro.
Camino 2: pyme que delega los libros en una asesoría
Si a final de mes le entregas todo a tu asesoría, la primera llamada no es al vendedor de software: es a tu asesor. Pregúntale con qué sistema trabaja su despacho. La respuesta te ahorra semanas, porque la mejor integración posible es la que conecta tu facturación con su contabilidad sin exportar un solo CSV.
¿Te dice que trabajan con Sage Despachos? Entonces mira Sage 50, el clásico de pyme con contabilidad completa: la edición Essential parte de 45 €/mes — permanencia anual, para uno o dos puestos, impuestos aparte — e incluye en la cuota las adaptaciones normativas: Verifactu hoy, lo que venga mañana. Para una micropyme, la alternativa en la nube es Sage Active: su Starter vale 25 €/mes para una empresa, dos usuarios y un máximo de 300 facturas, con cada usuario adicional a 5 €/mes. Un aviso: Sage Active solo opera en territorio común — quedan fuera País Vasco, Navarra, Canarias, Ceuta y Melilla.
¿Su despacho vive en el universo a3 de Wolters Kluwer? La pieza para el cliente es a3factura, con una tarifa de entrada de 9,95 €/mes en su marketplace, y el envío automático a la AEAT como modalidad recomendada. Aviso honesto: solo el precio de entrada es público; el resto de configuraciones va con presupuesto del partner. Esa falta de transparencia me chirría, pero cuando tu asesor trabaja en a3innuva, la integración compensa la molestia con creces.
¿Y si tu asesoría es flexible con la herramienta? Dos candidatas neutrales. Billin por precio puro, como viste en el camino 1. O Holded, que regala el acceso a tu asesoría desde el plan Básico y te deja crecer hacia contabilidad propia el día que decidas internalizar los libros. De Holded hablo largo en el siguiente apartado.
Camino 3: pyme con equipo administrativo propio
Tercer perfil: entre 2 y 20 personas, alguien del equipo lleva la administración, y facturar es solo una parte del día a día. Aquí ya no buscas un emisor de facturas: buscas la plataforma donde vivirá tu operativa.
Holded es mi primera opción para este perfil desde hace años, y tras esta ronda de análisis lo sigue siendo. Combina facturación, contabilidad de verdad, CRM, proyectos y control de existencias, con Verifactu incluido en todos los planes sin suplemento — la propia plataforma figura como colaborador social ante la AEAT y remite los registros con su certificado si no cargas el tuyo. Las tarifas con pago anual y sin IVA: Plus por 7,50 €/mes con un máximo de 250 facturas anuales; Básico por 14,50 €/mes con 1.000 facturas y dos usuarios; Estándar por 29,50 €/mes con 3.000 facturas y cuatro usuarios; y por encima, Avanzado (49,50 €/mes) y Premium (99,50 €/mes).
Dos advertencias con Holded. La primera: pagar mes a mes duplica cada tarifa — literal, el Básico se va a 29 € —, así que la cuenta solo sale con compromiso anual. La segunda: los topes de documentos incluyen rectificativas y presupuestos convertidos, así que dimensiona el plan con el histórico real del año pasado delante, no de memoria.
¿Y cuándo salta la recomendación a Odoo? Cuando la facturación es la punta de un iceberg con fabricación, almacén serio, eCommerce o proyectos complejos debajo. Odoo es un ERP con más de ochenta aplicaciones; su plan Standard vale 19,90 €/usuario/mes si pagas el año por adelantado (24,90 € en modalidad mensual) y el Custom, 29,90 €/usuario/mes (37,40 € en mensual). Existe incluso un plan One App Free a 0 € si te basta con una sola aplicación. La localización española resuelve Verifactu mediante un módulo oficial en la edición Enterprise y, para Community, uno de la OCA que se mantiene al día.
Eso sí: en Odoo la licencia es la parte pequeña de la factura. Entre parametrización, migración de datos y partner, el software suele representar solo un 15–25% del gasto real del primer año. Si tu única necesidad es emitir facturas legales, contrata otra cosa: sería como alquilar un tráiler para llevar un sobre.
Los nueve precios en una pantalla (julio de 2026)
Tarifas tomadas de la web oficial de cada fabricante a principios de julio de 2026. Donde hay opción anual y mensual, indico la anual, siempre sin IVA:
- Aplicación de la AEAT — 0 € sin límite de volumen; a cambio, sin exportación, sin tickets y sin control de cobros
- Cegid Contasimple — plan gratis con tope de 12 documentos anuales; Profesional por 10,95 €/mes; Ultimate por 15,95 €/mes
- Billin — Básico por 6,60 €/mes; Pro por 12,50 €/mes; Ilimitado por 20 €/mes; ninguno limita el número de facturas
- a3factura — arranca en 9,95 €/mes; el resto de versiones se presupuesta con Wolters Kluwer o sus partners
- FacturaDirecta — gratuito el plan de entrada; después 10, 20 o 40 €/mes según versión, más IVA
- Quipu — Starter por 168 €/año; Solution por 300 €/año; Premium por 588 €/año; sin tope de facturas en los tres
- Holded — de 7,50 €/mes (Plus, con 250 facturas anuales) a 99,50 €/mes (Premium); en mensual todo cuesta el doble
- Sage — Active Starter por 25 €/mes con 300 facturas; Sage 50 Essential a partir de 45 €/mes
- Odoo — Standard por 19,90 €/usuario/mes; Custom por 29,90 €/usuario/mes; One App Free gratuito
Quédate con esto: la sanción por facturar con software no adaptado alcanza los 50.000 € anuales, el calendario de 2027 ya no se mueve, y cumplir cuesta desde 0 €. Esperar no tiene premio.
La letra pequeña que más cara sale
Cinco trampas que veo repetirse, da igual el tamaño del negocio:
- El sello «certificado por la AEAT» no existe. Hacienda no homologa programas; lo único que hay es la declaración responsable que firma cada fabricante. Pedidla por escrito antes de contratar — quien cumple la envía sin pestañear, y quien da largas ya os ha contestado.
- El precio del anuncio rara vez es el del segundo año. Entre descuentos de bienvenida y tarifas condicionadas al pago anual, la cifra grande de la web puede ser la mitad de tu coste real. Haz el cálculo a doce meses vista, sin promociones.
- Los topes de documentos muerden. 250 anuales en Holded Plus, 500 en Contasimple Profesional, 300 en Sage Active Starter. Revisad cuántos documentos emitisteis el ejercicio pasado — rectificativas dentro — antes de elegir plan.
- La app de la AEAT no devuelve tus datos. Sus registros no se exportan a ningún otro sistema. Como punto de partida barato está bien; como decisión reversible, no lo es.
- Dejarlo para diciembre de 2026 saldrá caro. El mes previo al plazo de las sociedades, los equipos de alta de todos los proveedores estarán desbordados — con el SII de 2017 pasó exactamente eso. Migrar con calma este año es la versión barata del mismo trabajo.
Última recomendación, y es la más rentable de toda la guía: durante la prueba gratuita del programa que elijas, emite una factura de test con envío a la AEAT activado y comprueba su QR contra la sede con tu propio móvil. Son dos minutos y despejan cualquier duda que el marketing no haya resuelto.
Las tarifas de esta guía se contrastaron a principios de julio de 2026 en las webs oficiales de cada proveedor. Con una norma que sigue generando notas técnicas de la AEAT cada pocos meses, repite la comprobación antes de firmar cualquier compromiso anual.
Preguntas frecuentes
¿Desde cuándo es obligatorio facturar con software adaptado a Verifactu?
Si tu empresa tributa por Sociedades, desde el 1 de enero de 2027. Si eres autónomo en IRPF, desde el 1 de julio de 2027 — la misma fecha vale para las entidades en atribución de rentas y para los no residentes con establecimiento permanente. El calendario viene del Real Decreto-ley 15/2025, que el Congreso convalidó en diciembre de 2025 tras dos aplazamientos anteriores. Todo apunta a que no habrá más cambios: planifica con estas fechas.
¿Puedo fiarme de un programa que se anuncia como «certificado Verifactu»?
Esa etiqueta debería ponerte en guardia, no tranquilizarte. Ni la AEAT ni ningún organismo público certifican u homologan software de facturación. El mecanismo legal es otro: cada fabricante firma una declaración responsable donde afirma cumplir el RD 1007/2023 y su orden de desarrollo. Antes de contratar, pide ese documento. Un proveedor serio lo entrega de inmediato; si te ponen excusas, sigue buscando.
Mi gestoría emite las facturas por mí. ¿Necesito comprar yo un programa igualmente?
Depende de quién expida realmente las facturas. Si es tu asesoría quien las genera en tu nombre desde su propio sistema, ese sistema es el que debe cumplir, y muchos despachos ya ofrecen portales de cliente adaptados. Si las emites tú y luego le pasas la documentación, el programa adaptado tiene que ser el tuyo. Habla con tu asesor antes de gastar: en bastantes casos la respuesta ya está incluida en lo que le pagas.
¿Es mala idea empezar con la aplicación gratuita de la AEAT y cambiar más adelante?
No es mala idea, pero hazlo con los ojos abiertos. La aplicación cumple todos los requisitos y no cuesta nada, pero sus registros no pueden exportarse a otro sistema de facturación: el día que migres a un programa comercial, el histórico se queda en la sede electrónica. Podrás consultarlo, no llevártelo. Para volúmenes muy bajos y clientes siempre identificados funciona; si prevés crecer, empieza directamente donde piensas quedarte.
¿Qué modalidad me interesa: enviar los registros a la AEAT o guardarlos en local?
Para un autónomo o una pyme, el envío inmediato (modo VERI*FACTU) es casi siempre la mejor jugada. Hacienda recibe cada registro según se genera, tus facturas llevan una leyenda que las identifica como verificables y tus obligaciones de custodia se reducen. La modalidad local exige firmar electrónicamente los registros, conservarlos y tenerlos listos ante cualquier requerimiento — más responsabilidad técnica a cambio de muy poco. Casi todos los programas en la nube ya activan el envío por defecto.
¿Puedo seguir haciendo mis facturas con una plantilla de Excel?
Cuando llegue tu fecha límite, no. Una hoja de cálculo no encadena registros con huella criptográfica, no genera el QR reglamentario ni guarda un historial de eventos, que son justo los requisitos que marca la norma para cualquier sistema informático de facturación. Y la exposición es seria: 50.000 € de sanción por ejercicio. Con alternativas gratuitas que cumplen al 100%, mantener el Excel es un riesgo sin recompensa alguna.
Tributo en el País Vasco o en Navarra, o ya uso el SII. ¿Me afecta todo esto?
En principio, no. Los territorios forales tienen sus propios sistemas de control de la facturación — TicketBAI en las tres diputaciones vascas (en Bizkaia, integrado dentro de Batuz) y el esquema propio navarro —, así que allí no rige el Verifactu estatal. Y quien ya suministra sus registros mediante el SII (grandes empresas, grupos de IVA, inscritos en devolución mensual) también queda excluido, porque la AEAT ya recibe esa información por otra vía.
¿Cumplir con Verifactu me deja también listo para la factura electrónica obligatoria?
No del todo: son normas hermanas, pero independientes. Verifactu regula el software con el que facturas — registros encadenados, QR, comunicación con la AEAT. La factura electrónica obligatoria entre empresas tiene su origen en la Ley Crea y Crece y todavía espera reglamento definitivo, con plazos propios. La buena noticia es que los proveedores de esta guía están preparando ambas cosas, así que una buena elección hoy debería evitarte otra migración mañana.